Escapar o huir de ti

​Ahora soy yo la que huirá, despavorida y agonizando, esquivando palabras, esquivando miradas, esquivando lo que haga falta, no en señal de venganza, ni por delirio transitorio, sino por desesperanza, como última medida de salvación, aunque con ello me pregunte que salvar, pues ya no queda nada, los años se llevaron lo valioso, el dolor se llevó mi capacidad de creerme capaz de volver a amar y la decepción constante, la persona que alguna vez fui. 

Ya no queda rastro de ilusiones futuras, solo la aceptación de que tristemente aquella chica que sonreía y soñaba, fue mutilada por lo que llaman amor, amar tanto que te haces pedacitos, esos pedacitos que son como piezas de puzles que no encajan o como esos trozos de vasos que solo puedes desechar antes de que ten corten, huire, lejos, muy lejos, donde no pueda recordar quien soy, huir hasta donde olvide como esbozaba una ligera sonrisa al oler una flor, huir hasta donde olvide que me levantaba con ganas de besar, de ilusionarme con las nuevas etapas, de sentir magia dentro de mi estómago al dibujar un infinito en la espalda de quien alguna vez amé, de correr como una niña a abrazar a esa persona como si fuera la última o primera vez, de divertirme contando estrellas o buscando formas a las nubes mientras el viento movía mi cabello, huir, huir de mi, de ti y del amor, pues éste último, tú mejor que nadie me enseñaste en todo este tiempo que fue algo que jamás merecí.

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