Posdata de tu amiga, la ansiedad.

La noche se hizo eterna desde esta perspectiva, el final del humo se consumió por la impaciencia del momento, las nocturnas dudas se hacen presentes ante la luz de la luna y el escalofrío de la madrugada, para ese entonces, se había convertido en mi secreto más inocente, ya a esas alturas la ansiedad me proponía una amistad indomable entre el silencio y la presión corporal que ejercía en el pecho.
 
Entre información desencadenada la intenté liberar mil veces pero mil veces más fuerte volvía.
Me di cuenta que no decepciona al dolor en su ausencia, ni tampoco en su presencia, pues posible le hace estar en todo y posiblemente todo le hace huir.
Observé también que es silenciosa y tranquila, no hace ruido, hasta puede ser amable contigo cuando creas tu propio estado de peligro, excepto cuando te hace verte, entonces ella acaricia el alma rota y hace de espejo a los miedos, hace temblar a la seguridad y disfraza los recuerdos de nostalgia, te empapa de las lágrimas que nunca caen mientras le susurra al eco de tus pensamientos. 

Todo lo que se pueda decir de ella, exprime su belleza y moldea su impacto, pero no determina que es, sea descrita de la manera mas triste y descuidada o en las mejores prosas, es ella, solo ella, a la que nunca sabrás amar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Escapar o huir de ti

La confianza preestablecida solo está en primera persona singular.