LLegar a ser para no terminar siendo, hacer el amor sin saber amar, matar olvidando lo que es la vida, como para empezar ahora a comprenderlo, cuando suena el carpe diem de los amantes, el tic tac viejo de los ancianos o la infinita estupidez de los títeres del egocentrismo. Silenciando a la astucia de los verdaderos creadores de Hollywood junto con los sospechosos del suburbio y las alcantarillas de la locura, luego estamos nosotros, los que permanecemos cuerdos, pero llaman locos. Los fascistas creando tendencias, los adolescentes como constante a estudiar, los hilos de las organizaciones tejidos a tus decisiones, a tus impulsos más humanos, a tu ego, a tu sueldo, a tu sueño. No quiero formar parte de ese círculo vicioso que atrae a tantos fanáticos, no quiero pertenecer a eso, quiero ser libre de los hilos y de las decisiones, de los carteles que invaden al mundo y sus calles, del tic tac del reloj, del tiempo, de los guiones de clase b que interpretan por ahí, de las estadísticas q...